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24 noviembre 2010
El vínculo de las nanas
Hoy vengo a hablar de nanas. Lo cierto es que la mayoría de nanas que he escuchado dan algo de miedo :S la gran mayoría hablan de cocos, abandono y sus letras acercan más a la temerosidad de nuestros pequeños que a la conciliación del sueño. Lo cierto es que hoy con esta entrada no quiero hacer una tesis sobre nanas, historia de las mismas, análisis de las letras y popularidad de estas canciones. Hoy quiero hablar del vínculo que creamos con nuestros bebés al arrullarlos en nuestros brazos, pegaditos a nosotr@s y les cantamos dulces melodías (o no tan dulces dependiendo del tenor o soprano...). Eso sí todas ellas, las canciones cargadas de un amor incondicional y cariño espléndido que nos acerca y nos vincula un poquito más si aún cabe a nuestros hijos.
Ya he hablado alguna vez de que mi hijo mayor no tuvo el nacimiento más respetado, ni fue amamantado. Eso sí, criado con apego, cariño y amor incondicional os aseguro que lo fue un rato grande y lo sigue siendo a día de hoy.
Uno de los momentos más dulces que tengo de mi bebé, son aquellas veces en los que le ayudaba a conciliar el sueño abrazadito a mi, meciéndole, sintiendo su calor y cantando una melodía que aún hoy le recuerdo.
Anoche por ejemplo, a la hora de dormir me dijo al son que su hermanita que le cantara. Yo no soy ninguna soprano :) pero de muy buen agrado lo hice. No creo que me queden muchas oportunidades de que mi hombretón de casi siete años me pida estas cosas muchas veces más. Por eso me encanta sentir que aún le gusta escuchar como su mamá le canta. Se ha pasado tan rápido.
El cantarle, acunarle, abrazarle, sentirle cerca... me ayudó a transmitir todo ese amor que por otra parte no le podía transmitir amamantándole. No me importó quien me recomendara que no le hiciera dependiente de mis nanas, mis brazos y mis melodías nocturnas.
¿Porqué perdernos aquellos momentos que no volverán? si tenéis a quien mecer, no lo dudéis cantarle y susurrarle cosas bonitas para dormirles. Tranquilos eso no es "malacostumbrar" es simplemente dar amor, cariño, consuelo y una música que nos ayudará a establecer ese vínculo tan importante con nuestros hijos.
Por cierto, al tema de que la mayoría de nanas son muy tristes, lo arreglé quitándoles la letra. Simplemente tararear las bonitas melodías a los bebés ya les tranquiliza, mucho mejor que escuchar historias de bebés abandonados o asustados (eso nunca).
Yo para amenizar el día os dejo con Joan Manuel Serrat (que grande) y una nana de un gran autor Miguel Hernández. Una obra maestra, sin duda.
Que canten felices.
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