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13 noviembre 2010
Dormir con tu hijo es bueno ¡No lo dudes!
Recopilando algún vídeo sobre el método Estivill durante el día de ayer para poner en mi nueva página de Facebook una vez más no pude dejar de sentir pena, tristeza, dolor y resignación al ver una de las escenas más dramáticas de toda mi vida.
Es un vídeo del método Estivill protagonizado por él y un pequeño grabado aquí en España y en el que a continuación se emite una grabación de una adaptación del método al estilo americano en el que una mamá sufre y un niño se siente abandonado.
El niño sufre, llora, gime, patalea y no entiende nada una hora entera. Es una verdadera tortura para él. En una sociedad en la que las leyes protegen a nuestros hijos en contra de los malos tratos no entiendo como no se defienden estas actitudes de los padres.
Advierto de que el vídeo daña considerablemente la sensibilidad, pero no creo que éticamente estuviera bien hablar de un vídeo sin compartirlo en el post, así que os lo dejo enlazado:
Lo que sobretodo me gustaría dejar claro en el post es un mensaje para aquellas mamás que dudan en si será malo para sus hijos dormir con ellos. Me gustaría gritarles desde aquí: "No tengáis miedo. Dormid con vuestros niñ@s. El colecho no solo no es malo sino que comporta una serie de beneficios para todos".
Algunos de sus beneficios son:
- Minimización del síndrome de muerte súbita.
- Sincronización de su respiración con la de la madre lo que facilita la
adquisición de las diferentes etapas de sueño y una vez adquiridas el tránsito de
unas a otras.
- Disminución del estrés y por lo tanto refuerzo de su sistema inmunológico.
- Regulación de la temperatura corporal del bebé.
- Aumento de la confianza en sus padres.
- Favorece el descanso de la madre que puede alimentar a su hijo mientras
duerme y a su vez el descanso del bebé que apenas se despierta al reclamar
alimento.
- Aumento de su autoestima.
- Para los papás el estrechamiento del vínculo con sus hijos, el sentirse mucho más felices, el saber lo que ocurre cada minuto de la noche de nuestros pequeños, el poder descansar.
Colechar es bueno para tod@s no lo dudes, ¡duerme con tu bebé!
29 octubre 2010
Ja, ja y... Ja!!
No doy crédito a lo que acabo de leer: "Según un estudio realizado por unos investigadores en Nueva Zelanda y publicado por Pediatrics se dice que la mayoría de los bebés empiezan a dormir toda la noche entre los dos y los cuatro meses."
Cuando lo he leído lo primero que no he podido evitar hacer ha sido reir. Disculpad: "Ja, ja, ja, ja...." es que no he sido capaz de primero reprimir la risa y segundo indignarme. ¿Porqué? porque cuando los padres de medio mundo lean este tipo de notícias y luego comprueben que sus hijos no duermen ni de casualidad toda la noche se fustrarán y desgraciadamente a continuación recurrirán al método Estivill. Un método del que se puede decir que es una verdadera tortura para los padres, pero sobretodo para los niños, puesto que son abandonados a su suerte en su habitación mientras lloran y sienten como sus padres les ignoran una y otra vez diciéndoles que se consuelen con su "osito pepito" y su póster de "Dora la Exploradora".
Sí queréis ve explícitamente "el dichoso metodito" en mi blog, ya dediqué un post hace tiempo que podéis recuperar aquí. Aviso que las imágenes del Estivill son muy fuertes.
Volviendo a la esencia del post (la notícia que provoca risa) os gustaría contar mi experiencia. Yo gracias a Dios no he hecho ni caso a esto del Estivill en toda mi vida. De hecho, yo misma he colechado con mis familiares toda la vida. Y es que tengo un defecto: "Me encanta dormir acompañada de los que quiero" recuerdo bien mayorcita que dormía con mi hermana y me encantaba. Y si no dormíamos juntas nos arrimábamos las camas. Parece una tontería, pero estoy segura que esas cosas únen mucho. Tengo unos recuerdos geniales y muchas veces comentamos la jugada cuando nos contamos nuestras batallitas.
Bien, que me desvío del tema. Pues mi experiencia con mis hijos nada tiene que ver con lo anteriormente explicado en la noticia de risa y lo quiero aclarar para todos esos padres que tienen dudas y piensan que a su hijo le ocurre algo porque tiene dos o cuatro meses y no duerme toda la noche.
Mi hija de 26 meses también se sigue despertando, a veces mama, otras veces se queja, otras noches las duerme de seguido. Es que el sueño es un proceso madurativo en el que cada niño alcanza su madurez de una forma distinta, en unos tiempos que cambian de un bebé a otro. Pero me parece muy, pero que muy prematuro decir que la mayoría de los bebés de dos a cuatro meses duermen toda la noche, porque esta noticia puede llevar a la confusión a muchos padres que piensan que hacen las cosas mal o que a su hijo le ocurre algo.
Recuerdo a unos padres primerizos a los que como a los nueve meses su niña "no dormía nada" el médico cansado de escucharles les "recetó un antihistamínico" para que así la pequeña se adormilara. Nada más peligroso, ni más contraproducente que dar a una bebé un medicamento que no necesita. Me quedo sin palabras.
Para terminar, mandar todo mi ánimo a esas mamis y papis que noche tras noche sufren desvelos. No nos engañemos, yo la primera he sufrido esa falta de sueño y es malísima, pero no por ello nos da derecho a dejar a nuestros niños llorar desconsolados. Recordad que todas las etapas pasarán y recordaremos muy pronto como algo lejano, esos días que nos íbamos durmiendo por las esquinas. Esos días en las que con una sonrísa picarona, nuestros hijos nos devolvían esas horas de sueño en forma de amor incondicional.
Felices sueños.
17 octubre 2010
De como los adultos hacemos lo fácil... difícil
Para amenizar esta mañana del domingo y sacaros una sonrisa, dejo un vídeo que conocía desde hace tiempo pero que no había puesto en mi blog. Y como reflexión ya os digo como siempre que en la esencia de lo más simple está la solución y la verdad.
Que lo disfrutéis. Feliz día.
29 abril 2010
Y a quien le importa...
Para todas vosotras mamás, aquellas que cada día tenéis que soportar los consejos que no solicitáis sobre donde tienen que dormir vuestros niños, cuando estáis encantadas de compartir la camita con ellos, porque no hay nada mejor.
Para vosotras mamis que tenéis que escuchar mil y una tonterías sobre las desgracias que sembráis por no quitar la teta a partir del añito de edad de vuestros pequeños.
Para vosotras valiente que nadáis en contra de todo lo "normalmente establecido" por esta sociedad tan moderna y progre que nos hemos montado en lo que a crianza se refiere.
Porque detrás de estas super-mujeres trabajadoras, estudiantes, intelectuales, amas de casa... hay una verdadera revolución.
Por eso hoy quiero dedicaros esta canción de ALASKA tan conocida por todos. Y a quien le importa????? pues eso.
28 febrero 2010
¿Quién tiene razón?
Gracias a mi admirado bloguero Armando de Bebés y Más he conocido este vídeo donde nos muestran la diversidad intercultural de la crianza en nuestro país, de la mano de varias mamis de otras culturas.
Son mamás con lactancias prolongadas, que practican colecho y portean a sus bebés como algo normal, habitual y casi obligatorio en sus propias culturas.
A raíz del vídeo invito a realizar una reflexión sobre qué es lo correcto, qué tipo de crianza es la mejor para nuestros hijos. Para mí sin duda la que no escatima en amor, en acercamiento físico y emocional, la que no deja que nuestros hijos lloren y sufran, la que nos hace ser felices tanto a nosotros como a ellos. Porque la vida está para ser felices, de eso no hay duda.
20 enero 2010
Mamás magas
Siempre digo que los niños son nuestros maestros. Ellos son capaces de mostrarnos los mejor de nosotros mismos, el camino de la felicidad y si nos fijamos en su comportamiento nos darán las claves para mejorar día a día.
Una vez más mi hijo me mostró una sabiduría propia del genio que saca punta de aquello tan sumamente sencillo, que se muestra oculto para otros, que no sabemos ver con la inocencia y los ojos de un niño lo más maravillosamente evidente.
Anoche mi niño mientras conciliaba el sueño junto a su hermanita de 16 meses que estaba mamando me dijo:
Mi niño- Mamá ¿qué está haciendo la María?
Yo- Hijo, pues mamando para dormirse.
Mi niño- ¿Y para qué mama?
Yo- Pues porque toma lechita de la mamá.
Mi niño- Mamá, ¿pero sale leche de verdad? ¿cómo la que yo tomo cada día? ¿de verdad mamá?
Yo- Pues claro hijo, los mamíferos como los humanos cuando nacen y mientras son chiquitines toman leche de sus mamás.
Mi niño- Pero mamá ¿de verdad? entonces... entonces... ¿eres una maga? mamá estás haciendo magia...
Todo esto último me lo dijo con una entonación con tal admiración, que quizás sea el mejor ¿cumplido? que me han hecho en la vida. Me sentí tan grande... mi propio hijo me estaba admirando por hacer algo tan natural como darle de mamar a su hermanita.
En realidad, me ha visto hacerlo durante estos 16 meses... imagino que nunca hasta ahora con sus 6 añitos recién cumplido había reflexionado sobre ello... pero fue un momento que creo que nunca olvidaré.
Luego me estubo preguntando si su papi también podía tener leche y bueno... la verdad es que hasta se enfadó cuando se enteró que los hombres no podían hacer esto de dar el pecho... me dijo: -Jolines... que morro...
¿No es para comérselo?
A partir de toda esta conversación, me puse a reflexionar sobre que es muy triste que cada día los medios y la sociedad en general solamente aprecien el tema de los pechos como algo estrictamente físico. La gran mayoría de personas (incluidos los más jóvenes) ven el pecho de la mujer como algo femenino para lucir o desear, pero casi nadie recuerda en realidad la función que cumple el pecho en la naturaleza, la grandeza que significa el que una mujer pueda alimentar con su propio cuerpo a sus hijos y hacer toda esa magia que mi bello hijito ha descubierto y que le ha servido para admirar un poquito a su orgullosa mamá que además ha querido mostrar un resumen de todo esto que os acabo de contar en una sola imagen ¿qué os parece?
Una vez más mi hijo me mostró una sabiduría propia del genio que saca punta de aquello tan sumamente sencillo, que se muestra oculto para otros, que no sabemos ver con la inocencia y los ojos de un niño lo más maravillosamente evidente.
Anoche mi niño mientras conciliaba el sueño junto a su hermanita de 16 meses que estaba mamando me dijo:
Mi niño- Mamá ¿qué está haciendo la María?
Yo- Hijo, pues mamando para dormirse.
Mi niño- ¿Y para qué mama?
Yo- Pues porque toma lechita de la mamá.
Mi niño- Mamá, ¿pero sale leche de verdad? ¿cómo la que yo tomo cada día? ¿de verdad mamá?
Yo- Pues claro hijo, los mamíferos como los humanos cuando nacen y mientras son chiquitines toman leche de sus mamás.
Mi niño- Pero mamá ¿de verdad? entonces... entonces... ¿eres una maga? mamá estás haciendo magia...
Todo esto último me lo dijo con una entonación con tal admiración, que quizás sea el mejor ¿cumplido? que me han hecho en la vida. Me sentí tan grande... mi propio hijo me estaba admirando por hacer algo tan natural como darle de mamar a su hermanita.
En realidad, me ha visto hacerlo durante estos 16 meses... imagino que nunca hasta ahora con sus 6 añitos recién cumplido había reflexionado sobre ello... pero fue un momento que creo que nunca olvidaré.
Luego me estubo preguntando si su papi también podía tener leche y bueno... la verdad es que hasta se enfadó cuando se enteró que los hombres no podían hacer esto de dar el pecho... me dijo: -Jolines... que morro...
¿No es para comérselo?
A partir de toda esta conversación, me puse a reflexionar sobre que es muy triste que cada día los medios y la sociedad en general solamente aprecien el tema de los pechos como algo estrictamente físico. La gran mayoría de personas (incluidos los más jóvenes) ven el pecho de la mujer como algo femenino para lucir o desear, pero casi nadie recuerda en realidad la función que cumple el pecho en la naturaleza, la grandeza que significa el que una mujer pueda alimentar con su propio cuerpo a sus hijos y hacer toda esa magia que mi bello hijito ha descubierto y que le ha servido para admirar un poquito a su orgullosa mamá que además ha querido mostrar un resumen de todo esto que os acabo de contar en una sola imagen ¿qué os parece?
20 octubre 2009
Cuando el colecho es una verdadera misión imposibe... para nuestro bebé.
Acabo de recibir un e-mail de una amiga que me ha arrancado una sonrisa muy pícara de mi boca. ¿Quién dice que lo bebés no dejan descansar a sus padres? ¿Es que acaso los padres dejan descansar absolutamente siempre a sus pequeños bebés? A continuación os presento la prueba que demuestra que hay veces en los que es el adulto quien interfiere en el profundo plácido sueño de su pequeño... y si no me contais...
11 octubre 2009
La cuna sidecar
Si hace un par de años me hubieran preguntado que era una cuna sidecar hubiera contestado seguramente que algún tipo de cuna motorizada. Algo que dista mucho de lo que trata realmente el invento.
La cuna sidecar, no es ni más ni menos que una cuna a la que se extrae un lateral para facilitar el colecho. Algo indispensable en las tomas nocturnas de los lactantes que necesitan el contacto estrecho con su mamá y así poder prolongar al máximo el disfrute de este aspecto tan importante del que ambos se benefician.
Hay varios modelos de cuna sidecar que han sido fabricados expresamente para cumplir esta función, pero la pega que yo encuentro es el elevado precio que tienen. Algo verdaderamente incompatible con el bolsillo de todos los que estamos acusando esta indeseada crisis financiera.
En mi caso la que veis en la foto, es una cuna que María ha heredado de su hermanito Unai y que adquirimos en un centro comercial a un precio de lo más económico. Simplemente le hemos quitado el lateral y he fijado los dos somieres bien sujetos con cuerda. Y es que en una cama metro treinta y cinco centímetros cuando dormíamos los cuatro estábamos muy apretaditos.
Y estoy tan contenta con el invento, que me pregunto como no se nos ocurrió algo así cuando mi pequeño Unai nació. Sentía que mi niño estaba demasiado lejos de mi a causa de aquellos barrotes de madera.
Menos mal que en temas de dormir me negué a hacer ningún caso a la corriente estiviliana y me guié de mi instinto más maternal: el de estar siempre al lado de mis cachorros.
24 septiembre 2009
Cuando duerme una madre junto al niño.

Aquí os dejo este poema que algunos conoceréis de Miguel de Unamuno que me consquistó al leerlo y que quiero compartir con vosotros desde mi humilde blog:
Cuando duerme una madre junto al niño
duerme el niño dos veces;
cuando duermo soñando en tu cariño
mi eterno ensueño meces.
Tu eterna imagen llevo de conducho
para el viaje postrero;
desde que en ti nací, una voz escucho
que afirma lo que espero.
Quien así quiso y así fue querido
nació para la vida;
sólo pierde la vida su sentido
cuando el amor se olvida.
Yo sé que me recuerdas en la tierra
pues que yo te recuerdo,
y cuando vuelva a la que tu alma encierra
si te pierdo, me pierdo.
Hasta que me venciste,
mi batallafue buscar la verdad;
tú eres la única prueba que no falla
de mi inmortalidad.
Miguel de Unamuno
17 septiembre 2009
MIMAR NO ES MALCRIAR

Esto es lo que Carlos González respondió a un artículo de el diario "El País" que dejaba mal parado el "colecho". Es de hace algún tiempo, pero seguro que volvería a contestar lo mismo si le preguntaran hoy, así que aquí lo dejo:
-El País acaba de publicaba el martes un artículo muy documentado sobre la inconveniencia de que los niños duerman en la misma cama que los padres.
-Lo sé. Está lleno de errores.
-Cuáles.
-Habla de los pediatras Ferber y Lozoff y puedo asegurarle que Ferber nunca ha estudiado el co-sleeping o colecho.
-¿Y Lozoff?
-Lozoff sí lo ha investigado y no está en absoluto en contra.
-Dicen que el colecho es norma cultural en algunas civilizaciones.
-En Japón por ejemplo. Lo vemos cada dia en la serie televisiva Shin Chan.
-¿Y duermen mejor los niños japoneses?
-Duermen cuatro veces mejor que los niños americanos de raza blanca.
-¿Cómo se soluciona un problema de sueño infantil?
-Es que el problema de sueño no existe. Si te lo metes en tu cama el niño dueme como un bendito. El problema sólo existe cuando los padres dicen que existe.
-Pero luego el niño sigue viniendo a la cama de los mayores.
-¿Y qué? ¿Por qué ha de ser eso un problema?
-Dicen que crea falta de autonomía en el niño.
-El 40% de los niños suecos duermen en la cama de sus padres y te aseguro que el 40% de los suecos adultos no sufren falta de autonomía personal. Pero si hasta dicen que condiciona la talla.
-¿Y no?
-¡Por el amor de Dios! Yo no creo que los suecos sean bajitos.
-La responsable del sueño del hospital Gregorio Marañón, Rosa Peraita, hace otra acusación más grave: «el colecho puede provocar abusos sexuales».
-Otra tontería.
-O sea que no.
-Es como si dijeran que las madres no bañen a sus hijos porque pueden abusar de ellos. Es absurdo.
-¿Sus hijos durmieron con usted?
-El mayor poquito pobre porque como éramos jóvenes e ignorantes lo pusimos a dormir por separado y, por supuesto, fue un desastre
-¿Tiene más?
-Con las dos pequeñas ya no caímos en la trampa, las pusimos en la cama desde el principio, durmieron la mar de bien y ahora duermen solas. Pero no me gusta hablar de mi caso personal.
-¿Hasta que edad deben dormir con los padres?
-Hasta que el niño acaba yéndose por sí solo o se deja convencer. Eso pasa a los 3 años, 4, 5…
-¿Le convences con nanas y cuentos?-
Pues sí, pero eso no dura más allá de los 7 años aproximadamente.
-¿El colecho dificulta las relaciones sexuales entre la pareja?
-No porque aunque nuestra cultura asocie mucho cama con sexo, esas dos cosas no tiene porque ir juntas. El sexo se puede practicar en otros lugares y a otras horas.
-O no.
-Pero es que colecho tampoco significa necesariamente que el niño esté dentro de la cama, sino también en una cunita al lado o en un colchón al suelo al pie de los padres.
-¿La norma es no dejarles llorar nunca?
-La idea es que los niños nunca lloran para fastidiar. Lloran porque sufren. Y tu, si puedes, debes aliviar ese sufrimiento.
-Parece lógico.
-Es como si tu llegas a casa y te encuentras a tu mujer llorando desconsoladamente. Será que le ha pasado algo gordo, ¿no? Intentarás consolarla.
-«Llorar ensancha los pulmones».
-Un tópico extendidísimo. Pero yo jamás he oído a ningún neumólogo recetar el llanto. A los fumadores les iría muy bien.
-«Este niño sabe arameo».
-Sí y latín. ¿Pero cómo va a fingir el llanto una criatura de seis meses, hombre?
-¿De dónde salen pues esos tópicos?
-Vivimos en una cultura que nos prohibe coger a los niños en brazos, dormirlos en brazos, meterlos en la cama, acariciarles demasiado, mecerlo, cantarles en la cuna. Nos prohibimos todo lo agradable.
-Para educarles.
-Pero es que mimar no es malcriar. Son conceptos totalmente distintos.
-O sea que si le da la pataleta histérica en el súper, hemos de comprarle los diez paquetes de donetes.
-Por supuesto que no. Hay que negarle ciertas cosas, pero se puede hacer con inteligencia, cariño y distrayendo su atención a otra cosa. Para eso somos mayores que él. A veces no lo parece.
Carlos González
21 agosto 2009
Que sencillas son las vacaciones con niños...
Las vacaciones con bebés pueden resultar "tremendas" a muchos papis. Tener que cargar con cunas portátiles, carros enormes, tarros de leche artificial.... bufff! solo de pensarlo se me ponen los vellos de punta!
En realidad, las vacaciones con bebitos y niños, son muchísimo más sencillas que todo eso, y para ello reproduzco una conversación imaginaria que refleja muy sencillamente que fácil resulta el salir con nuestros pequeños si queremos.
Pepi: - Hola guapa, ¿Cómo han ido las vacaciones con los peques? Vienes estresada seguro... tanto tiempo con los crios....
En realidad, las vacaciones con bebitos y niños, son muchísimo más sencillas que todo eso, y para ello reproduzco una conversación imaginaria que refleja muy sencillamente que fácil resulta el salir con nuestros pequeños si queremos.
Pepi: - Hola guapa, ¿Cómo han ido las vacaciones con los peques? Vienes estresada seguro... tanto tiempo con los crios....
Mari: - Pues genial, como no iba a ser menos, el tiempo con mis hijos es mi mejor tesoro.
Pepi: - Pero, con un bebé tan chiquitín, un rollo ¿no? solamente con el despliegue logístico que representa el llevar el carro, la cuna parque, la comida... buff!!! que palo!.
Mari: - Nooo! para empezar mi niño lleva siempre su comida a punto porque en cualquier momento puede tomar su tetita. Además como ya tiene once meses, compartimos todo lo que ya puede comer de nuestro mismo plato y así va aprendiendo a tolerar nuevas texturas y sabores! no necesitamos llevar comidas especiales ni nada de eso.
Para dormir, como colechamos los cuatro juntitos (papis y dos niños) en los hoteles con un par de camas juntas dormimos la mar de agustito.
Vamos, que trastos hemos llevado los justitos, un par de bolsos grandes y ya está. Decidimos prescindir del carrito y hemos tirado de mei-tai (portabebé tradicional ergonómico), que es muchísimo más cómodo para las excursiones.
Pepi: - Pero bueno! que bien montado lo tenéis! Aunque seguro que en el coche os han dado la tabarra!
Mari: - Pues en realidad, nada de nada. Decidimos hacer los traslados en las horas que ellos suelen dormir, y como les relaja tanto el coche han realizado los trayectos descansaditos para así disfrutar luego mucho más. Y así hemos podido conducir tranquilamente para evitar cualquier tipo de accidente con el vehículo.
Pepi: - Así se puede hacer viajes con niños!
Mari: - ¿Pero como iba a ser de otra manera? Si de algo me he dado cuenta estos días, es lo bien que se viaja con niños, se adaptan a todo, mucho mejor que nosotros.
Espero que os haya gustado esta supuesta conversación imaginaria, pero que para mi resulta muy pero que muy familiar... no sé si será porque acabo de regresar hace unos días de un viajito con mis niños. ¿Tendrá algo que ver?
23 junio 2009
COLECHO VERSUS ESTIVILL
Había pensado hacer esta entrada hablando de los beneficios del colecho practicado con seguridad (dormir con nuestros hijos). También habría hecho una vez más apología en contra del señor Estivill y su - a mi modo de ver las cosas- maléfico plan en contra de los niños.
Al final he decidido que sois vosotros y cada uno los que tenéis que contrastar las escenas que vienen a continuación. En el caso del colecho, me gustaría agradecer a los autores de los vídeos que voy a dejar en mi blog su realización y difusión en la red. Me parecen preciosos.
En el vídeo de la demostración del método Estivill me gustaría avisar que pueden herir sensibilidades, ya que es muy doloroso ver a este pequeño desamparado.
Espero que os llegue el mensaje que quiero transmitir.
VIDEO MÉTODO ESTIVILL:
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VÍDEOS COLECHO:
http://
http://
Al final he decidido que sois vosotros y cada uno los que tenéis que contrastar las escenas que vienen a continuación. En el caso del colecho, me gustaría agradecer a los autores de los vídeos que voy a dejar en mi blog su realización y difusión en la red. Me parecen preciosos.
En el vídeo de la demostración del método Estivill me gustaría avisar que pueden herir sensibilidades, ya que es muy doloroso ver a este pequeño desamparado.
Espero que os llegue el mensaje que quiero transmitir.
VIDEO MÉTODO ESTIVILL:
http://
VÍDEOS COLECHO:
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