No doy crédito a lo que acabo de leer: "Según un estudio realizado por unos investigadores en Nueva Zelanda y publicado por Pediatrics se dice que la mayoría de los bebés empiezan a dormir toda la noche entre los dos y los cuatro meses."
Cuando lo he leído lo primero que no he podido evitar hacer ha sido reir. Disculpad: "Ja, ja, ja, ja...." es que no he sido capaz de primero reprimir la risa y segundo indignarme. ¿Porqué? porque cuando los padres de medio mundo lean este tipo de notícias y luego comprueben que sus hijos no duermen ni de casualidad toda la noche se fustrarán y desgraciadamente a continuación recurrirán al método Estivill. Un método del que se puede decir que es una verdadera tortura para los padres, pero sobretodo para los niños, puesto que son abandonados a su suerte en su habitación mientras lloran y sienten como sus padres les ignoran una y otra vez diciéndoles que se consuelen con su "osito pepito" y su póster de "Dora la Exploradora".
Sí queréis ve explícitamente "el dichoso metodito" en mi blog, ya dediqué un post hace tiempo que podéis recuperar aquí. Aviso que las imágenes del Estivill son muy fuertes.
Volviendo a la esencia del post (la notícia que provoca risa) os gustaría contar mi experiencia. Yo gracias a Dios no he hecho ni caso a esto del Estivill en toda mi vida. De hecho, yo misma he colechado con mis familiares toda la vida. Y es que tengo un defecto: "Me encanta dormir acompañada de los que quiero" recuerdo bien mayorcita que dormía con mi hermana y me encantaba. Y si no dormíamos juntas nos arrimábamos las camas. Parece una tontería, pero estoy segura que esas cosas únen mucho. Tengo unos recuerdos geniales y muchas veces comentamos la jugada cuando nos contamos nuestras batallitas.
Bien, que me desvío del tema. Pues mi experiencia con mis hijos nada tiene que ver con lo anteriormente explicado en la noticia de risa y lo quiero aclarar para todos esos padres que tienen dudas y piensan que a su hijo le ocurre algo porque tiene dos o cuatro meses y no duerme toda la noche.
Mi hija de 26 meses también se sigue despertando, a veces mama, otras veces se queja, otras noches las duerme de seguido. Es que el sueño es un proceso madurativo en el que cada niño alcanza su madurez de una forma distinta, en unos tiempos que cambian de un bebé a otro. Pero me parece muy, pero que muy prematuro decir que la mayoría de los bebés de dos a cuatro meses duermen toda la noche, porque esta noticia puede llevar a la confusión a muchos padres que piensan que hacen las cosas mal o que a su hijo le ocurre algo.
Recuerdo a unos padres primerizos a los que como a los nueve meses su niña "no dormía nada" el médico cansado de escucharles les "recetó un antihistamínico" para que así la pequeña se adormilara. Nada más peligroso, ni más contraproducente que dar a una bebé un medicamento que no necesita. Me quedo sin palabras.
Para terminar, mandar todo mi ánimo a esas mamis y papis que noche tras noche sufren desvelos. No nos engañemos, yo la primera he sufrido esa falta de sueño y es malísima, pero no por ello nos da derecho a dejar a nuestros niños llorar desconsolados. Recordad que todas las etapas pasarán y recordaremos muy pronto como algo lejano, esos días que nos íbamos durmiendo por las esquinas. Esos días en las que con una sonrísa picarona, nuestros hijos nos devolvían esas horas de sueño en forma de amor incondicional.
Felices sueños.

