29 octubre 2010

Ja, ja y... Ja!!


No doy crédito a lo que acabo de leer: "Según un estudio realizado por unos investigadores en Nueva Zelanda y publicado  por Pediatrics se dice que la mayoría de los bebés empiezan a dormir toda la noche entre los dos y los cuatro meses."

Cuando lo he leído lo primero que no he podido evitar hacer ha sido reir. Disculpad: "Ja, ja, ja, ja...." es que no he sido capaz de primero reprimir la risa y segundo indignarme. ¿Porqué? porque cuando los padres de medio mundo lean este tipo de notícias y luego comprueben que sus hijos no duermen ni de casualidad toda la noche se fustrarán y desgraciadamente a continuación recurrirán al método Estivill. Un método del que se puede decir que es una verdadera tortura para los padres, pero sobretodo para los niños, puesto que son abandonados a su suerte en su habitación mientras lloran y sienten como sus padres les ignoran una y otra vez diciéndoles que se consuelen con su "osito pepito" y su póster de "Dora la Exploradora".

Sí queréis ve explícitamente "el dichoso metodito" en mi blog, ya dediqué un post hace tiempo que podéis recuperar aquí. Aviso que las imágenes del Estivill son muy fuertes.

Volviendo a la esencia del post (la notícia que provoca risa) os gustaría contar mi experiencia. Yo gracias a Dios no he hecho ni caso a esto del Estivill en toda mi vida. De hecho, yo misma he colechado con mis familiares toda la vida. Y es que tengo un defecto: "Me encanta dormir acompañada de los que quiero" recuerdo bien mayorcita que dormía con mi hermana y me encantaba. Y si no dormíamos juntas nos arrimábamos las camas. Parece una tontería, pero estoy segura que esas cosas únen mucho. Tengo unos recuerdos geniales y muchas veces comentamos la jugada cuando nos contamos nuestras batallitas.
Bien, que me desvío del tema. Pues mi experiencia con mis hijos nada tiene que ver con lo anteriormente explicado en la noticia de risa y lo quiero aclarar para todos esos padres que tienen dudas y piensan que a su hijo le ocurre algo porque tiene dos o cuatro meses y no duerme toda la noche.

Yo como sabréis si me seguís tengo un hijo que aunque me de mucha tristeza admitir se crió con biberón. Pues os aseguro que no durmió toda la noche hasta los 15 meses por lo menos, tenía despertares en los que o bien se calmaba con mami, o con un bibe, o con la luz... depende.  Pero vamos, a los dos meses tomaba su lechita cada tres o cuatro horas mínimo. No aguantaba más tiempo sin sus tomas. Así que ni siquiera la forma de alimentarlo tenía nada que ver. Recordad: que el biberón también se da a demanda.

Mi hija de 26 meses también se sigue despertando, a veces mama, otras veces se queja, otras noches las duerme de seguido. Es que el sueño es un proceso madurativo en el que cada niño alcanza su madurez de una forma distinta, en unos tiempos que cambian de un bebé a otro. Pero me parece muy, pero que muy prematuro decir que la mayoría de los bebés de dos a cuatro meses duermen toda la noche, porque esta noticia puede llevar a la confusión a muchos padres que piensan que hacen las cosas mal o que a su hijo le ocurre algo.

Recuerdo a unos padres primerizos a los que como a los nueve meses su niña "no dormía nada" el médico cansado de escucharles les "recetó un antihistamínico" para que así la pequeña se adormilara. Nada más peligroso, ni más contraproducente que dar a una bebé un medicamento que no necesita. Me quedo sin palabras.

Para terminar, mandar todo mi ánimo a esas mamis y papis que noche tras noche sufren desvelos. No nos engañemos, yo la primera he sufrido esa falta de sueño y es malísima, pero no por ello nos da derecho a dejar a nuestros niños llorar desconsolados. Recordad que todas las etapas pasarán y recordaremos muy pronto como algo lejano, esos días que nos íbamos durmiendo por las esquinas. Esos días en las que con una sonrísa picarona, nuestros hijos nos devolvían esas horas de sueño en forma de amor incondicional.

Felices sueños.

28 octubre 2010

Desde que soy madre hasta Halloween me parece especial


Nunca me han gustado estas fechas que se aproximan. No me gusta el negro, ni las "pelis" de miedo, ni velar a los muertos, ni los cementerios, ni las "fiestas adoptadas que vienen del otro lado del charco".

Cuando era una niña lo único especial que hacíamos este día era asar castañas y comerlas en el patio. La castanyada se llama en mi tierra. No había disfraces más que de castanyera (señora que asa castañas) y el miedo era más bien el respeto y el recuerdo que dedicábamos a los muertos.

Ni siquiera estoy de acuerdo con ello. Yo a mis muertos, los recuerdo todos los días del año. Sobretodo en fechas especiales como son nacimientos, fines de año y fiestas que podríamos haber compartido juntos. Pero eso de todos a la vez recordar a todos los muertos porque sí, no me gusta nada.

Os preguntaréis ¿y que tiene que ver todo esto con los niños, la crianza y demás? pues que desde que soy madre aunque ni me gusten las cosas Yanquis, ni me gusten las pelis de miedo (drácula de pequeña era mi mayor enemigo), ni me gusten ni si quiera las castañas... hasta Halloween me parece especial.

¿Y porqué? pues es bien sencillo, porque a mis niños les gusta. Les encanta que vayamos a sus escuelas a disfrutar de una tarde muy divertida , porque les gusta mucho recoger hojas secas para preparar sus murales, les encanta hacer "panellets" (dulces típicos de almendra molida, patata y azúcar que se hacen en Catalunya). ¡Se les ve tan felices!¿cómo no ser felices nosotros?.

Desde que soy madre absorbo la felicidad que ellos desprenden de una manera tan especial que por mucho que dedicase líneas y líneas, palabras miles en mi blog no podría describir esta inmensa sensación que me invade.

Así que mañana si no pasa nada celebraremos Todos los Santos, la Castanyada y Halloween con nuestros pequeños en sus escuelas y el domingo con el resto de la familia algo más tranquilos, pero igual de divertidos.

Porque nuestros hijos, se lo merecen. Y nosotros también.

27 octubre 2010

Paulina Rubio quiere parir en casa


Acabo de encontrar esta noticia que si tengo que ser sincera me ha sorprendido muchísimo: Paulina Rubio quiere un parto natural, en casa y en el agua.

Pues si es su deseo, que así sea. La verdad es que me encanta leer este tipo de noticias sobre las famosas, después de ver demasiados casos en las que nuestras famosas "previsiblemente" se realizan cesáreas programadas muchas veces "sin ton, ni son" leer que alguien tan conocido como Paulina Rubio, Giselle Bundchen y otras famosas se deciden por dar un nacimiento lleno de paz a sus hijos, a una servidora le hace re-plantearse que ni todas las famosas son iguales, ni todas parecen lo que son.

Bravo por Paulina, solamente me queda desearle mucha suerte en su parto soñado y deseado.

Vía e imagen| Generaccion.com

Buenos consejos by Felipe Lecannelier Acevedo



Acabo de ver este vídeo que está lleno de buenos consejos facilitados por Felipe Lecannelier Acevedo (Psicólogo ClínicoDirector del Centro de Estudios Evolutivos e Intervención en el Niño (CEEIN)-Universidad del Desarrollo).

Me ha encantado la forma simple, simpática, sencilla y constructiva en la que sobretodo nos relata la forma en que deberíamos actuar cuando nuestros hijos se enfadan con el mundo.

Os lo aconsejo para seguir aprendiendo un día más en este maravilloso camino de ser padres. Espero que os sirva tanto como a mí.

26 octubre 2010

¿Qué pasaría si al 50 por ciento de las mujeres no les funcionaran sus órganos?


A pesar de que las recomendaciones internacionales ponen de manifiesto que la LM exclusiva es el alimento ideal para el bebé durante los 6 primeros meses de vida,  me acaban de pasar un documento en el que apenas se contempla que: a los 4 meses sólo el 18,2% de la población la sigue dando lactancia materna, a los 5 meses el 10,6% y a los 6 únicamente el 3,9%.

Este estuido publicado por el Servicio de Pediatría. Hospital Virgen del Camino. Pamplona y que os enlazo aquí arroja los siguientes datos:

                          LI            L1        L2           L3        L4        L5        L6 
Lmaterna         79,7         53,9      41,2        27,1      18,2     10,6       3,9
Lmixta                8,5         20        18,6        18          13,7     12,7     10,3
LA                     11,8        26,2      40,2       54,8       68,1      76,7    85,8

LI: lactancia al alta de maternidad. L1: al mes de vida. L2: a los dos meses. L3: a los tres meses. L4: a los cuatro meses. L5: a los cinco meses. L6: a los seis meses.



La causa identificada con más frecuencia para abandonar la LM o para no iniciarla es la hipogalactia (40,2%) seguido de la decisión materna (31,5%) y de la escasa ganancia ponderal (26,2%). En el 9,6% de los casos las madres aducen su trabajo como motivo para abandonarla o no iniciarla.

El pediatra en el 65,7% de los casos y la propia madre en el 36,6% de los casos son quienes con más frecuencia toman la decisión de iniciar la LA. Es destacable asimismo el papel que desempeñan las enfermeras y las comadronas (7,8%) que concentran su influencia en las salas de maternidad durante los primeros días de la vida del niño.

Con estos datos que os acabo de dejar vamos a hacer un ejercicio de reflexión en mi blog si os parece bien ¿Os apetece?

Pues bien ahí vamos. Para ello tomaremos los datos de los tres meses de lactancia, por coger un dato medio.

 Por si no lo sabéis aún a estas alturas de mi blog la OMS recomienda que las mamás amamantemos a nuestros bebés durante 6 meses con lactancia materna exclusiva y hasta los 2 años mínimo con lactancia materna y todos los demás tipos de alimentos.

A la mujer a partir de la pubertad se le desarrolla el pecho, las glándulas mamarias de las mujeres que hasta ese momento son iguales en ambos sexos se desarrollan para que cuando esa niña quiera tener a sus hijos pueda alimentarlos con el mejor alimento que puede ofrecerle que es una leche diseñada especialmente para él.

Pues bien, volvemos a recopilar los datos de la tabla que os he ofrecido. En esos datos podemos ver como a los tres meses de edad de los bebés solamente la mitad son alimentados exclusivamente con la leche de sus mamás.

En este simple ejercicio de reflexión que os ofrezco hoy me gustaría que nos hiciésemos una simple pregunta: ¿Qué pasaría si a esas mamás a los tres meses de dar a luz no les funcionara un órgano de su cuerpo distinto a las mamas (glándulas mamarias)?

Pasaría que las urgencias de los hospitales se llenarían de mujeres con riñones sin funcionar a las que someter a diálisis, o con madres con corazones parados a las que operar para poner marcapasos, o a mujeres ciegas. Más del 50 % de esas mujeres tienen que dar un sustituto de un fluído que un órgano de su propio cuerpo ha dejado de fabricar, de producir y cambiarlo por un  ¿producto artificial? que debería ser utilizado en las mínimas ocasiones y siempre bajo prescripción médica, puesto que a partir de la pubertad las glándulas mamarias de todas las mujeres del mundo están preparadas para fabricar esa leche tan necesaria para nuestras crias y si no funcionan lo que deberíamos hacer es buscar el motivo, el orígen. ¿O acaso no lo buscaríamos si no nos funcionasen otros órganos de nuestro cuerpo?

Porque en los únicos casos que no se podría dar lactancia materna sería en los siguientes (Extraído de Wikipedia):

Contraindicaciones verdaderas
sida: en los países desarrollados se la considera una contraindicación verdadera. En otras partes del mundo se considera que la mortalidad infantil por malnutrición y enfermedades infecciosas, asociada a la lactancia artificial, es superior al riesgo de transmisión del sida por lactancia materna.
herpes simple: en recién nacidos de menos de 15 días puede producir una infección potencialmente mortal. Durante el primer mes la presencia de lesiones de herpes simple en el pezón contraindica la lactancia de ese lado hasta su curación. Las personas con herpes labial tampoco deben besar a estos bebés. Después del mes de vida del bebé la lactancia puede continuar.

galactosemia: grave enfermedad congénita por déficit de la enzima galactosa-l-fosfato uridil trasferasa en el hígado.

Si repasáis los motivos en los que verdaderamente no se puede dar pecho podréis comprobar que los datos de las mujeres que no pueden hacerlo verdaderamente,  no se corresponden para nada con los datos anteriormente ofrecidos.

Creo que por hoy acabamos con la reflexión sobre la lactancia. Mi consejo, cuando creáis que no podáis dar pecho es sin duda que contactéis con un verdadero profesional de la lactancia si tenéis algún problema. En Fedalma por ejemplo podréis encontrar grupos de apoyo por todo el país. Aquí os dejo su web enlazada.