27 diciembre 2010

La teta: la infinita culpable

Hace unas semanas, mi maravillosa hijita que hoy cumple 28 meses a nuestro lado, comenzó a mostrar mucho nerviosismo y malestar durante las noches. Llantos incesantes acompañados de gritos que hacían que ni ella ni el resto de la familia descansara.

La verdad es que fueron unos días angustiosos para tod@s. Tanto, que me comencé a preocupar mucho por la situación, ya que aunque comprendía que a los dos añitos los niños pueden tener despertares durante la noche, la forma "tan dolorosa" que experimentaba María al despertar me estaba haciendo dudar de si verdaderamente había un trasfondo distinto que su evolución natural.

En realidad, como siempre la primera sospechosa de todo no fue otra que la teta, porque la niña con lo único que se quedaba tranquila era con ella y a una servidora le entraron una vez más las dudas, las preguntas, el ¿lo estaré haciendo bien?, la tristeza de ver a su pequeña pasarlo mal.

Y es que claro, demasiadas veces tengo que oír de algunas personas "que la niña es muy mayor para la teta, que eso ya no es normal." Y la verdad, a pesar de que a base de información,más  información, experiencias, más experiencias y resultados, soy una defensora de la lactancia y todos sus beneficios, a esta aprendiz de mamá, también tantas veces le afusilan las dudas.

Así que me decidí ir al pediatra con mi pequeña. Le expliqué que la niña se ponía muy mal en sus despertares nocturnos y que estaba preocupada. El doctor la revisó los oídos, la garganta, el pechito, la tripita y todo parecía estar bien.

Por suerte, nuestro pediatra está en contra "del método Estivill"  y me dijo que como la pequeña pasa mucho tiempo separada de mí, quizás por las noches me necesite mucho más a su lado. Que hacía muy bien dándole tetita y durmiendo con ella. Gracias a esto, he podido cerrar muchas bocas :) que cuestionan que lo que hago sea malo para mi hija. No sería determinante la opinión de mi pediatra sobre la crianza de mi hija, pero me sirve para contestar tantas veces en las que hay quien se atreve a decir que no estoy haciendo bien. Es algo triste, pero cierto.

Estoy segura que si hubiera sido otro tipo de pediatra y yo no estuviera concienciada de lo que significa la crianza con apego, a  mi hija le hubieran recetado un adiestramiento a la hora de dormir y la finalización de su lactancia prolongada.

Algo totalmente innecesário ya que lo que le ocurría a mi hija se descubrió a los pocos días que comenzó a quejarse al orinar y tras manchar un poquito el pañal con algo de sangre, le detectaron una cistitis de caballo que debía de arrastrar desde hacía demasiado tiempo.

La verdad que detectar una cistitis en un bebé es algo difícil hasta que no da la cara totalmente como fue en nuestro caso. Pero estoy segura que si mi niña hubiera tomado biberón, nadie hubiera echado la culpa al biberón de lo que le ocurría a mi niña. Cosa si se hizo con el pecho cuando se cuestionó si el desasosiego de mi pequeña se debía a sus ganas de tomar teta constantemente. Debo decir que desde el segundo día de tratamiento con antibióticos mi hija ha vuelto a su estado normal a la hora de dormir, y aunque se despierta alguna vez está tranquilita.

Como podéis comprobar por desgracia el pecho tiene la culpa de muchos males...

Desde que nuestros pequeños nacen, la teta siempre es la culpable de todo o de mucho. A nadie se le ocurriría decir que el biberón es culpable de que un niño no duerma o no engorde. De decir que dar biberón es sacrificado o simplemente que el bebé no se queda satisfecho. En cambio la teta es...

Culpable de que nuestros hijos no engorden suficiente. A cuantos bebés no les dan la "ayudita". Cuantas mamás sufren porque si sus pequeños tomaran biberón "engordarían mucho más".

Mi niña tardó en recuperar el peso 19 días. Y en el segundo mes puso dos kilos. Solamente había que ser constantes.

Además la teta es la culpable de no saber "cuanta cantidad toman los bebés", claro es que el biberón es más práctico, porque sabemos lo que toman los niños... como diría "el principito", los adultos... esos que siempre tratan de ponerle números a todo... ;)

La teta: culpable de que los bebés no duerman. Y yo digo, que lo normal antropológicamente hablando es que los bebés se despierten para comprobar si sus papis siguen ahí, tomar alimento de su mamá, hidratarse, coger fuerzas para crecer mucho... bueno, en realidad no lo digo yo. Lo explica Carlos González en alguno de sus libros.

Otra cosa es que a los adultos nos vaya mucho mejor que nuestros hijos nazcan programados y no se despierten hasta que a nosotros no nos vaya bien. Claro, eso es mucho más cómodo. Por eso aunque "no es lo mejor para ellos" nos va estupendamente cuando los niños como no digieren igual de bien la leche de fórmula duermen más con el biberón.
También hay quien le echa la culpa de dar teta a engordar y a que se te caigan los pechos al suelo y que yo sepa lo de engordar tiene más bien que ver con lo que una ingiere ;).  En realidad dar pecho quema calorías, así que como mucho ayudará a adelgazar. Al menos si una come lo que debe.

De lo que se te descuelguen las tetas... en realidad eso tiene que ver más con los cambios bruscos de peso que con dar pecho en sí mismo. Es cierto que con la lactancia prolongada el pecho tiende a perder parte de su grasa, pero para nuestra tranquilidad decir que cuando pasa un tiempo después del destete esa grasa se recupera y el pecho se quedará igual que si no lo hubieras usado para algo tan maravilloso, bueno, y con un fin tan justificado como es alimentar a tu hij@ y darle el mejor consuelo. ¿Acaso aunque no quedara perfecto, no merecería la pena? ¿Estarán nuestros pechos mejor aprovechados?

La teta también dicen que hace a los niñ@s más dependientes y que les "vicia". Claro, no olvidemos que con dos años un bebé tiene que ser ya independiente. Tiene que comer solo, ir al baño, limpiarse el culete y ponerse los DVD'S de Disney mientras su madre se hace la manicura. Eso sí, cuando tenga 35 seguirá viviendo en casa de mamá, y ella le seguirá haciendo la colada y planchando sus camisas. Un, dos, tres, el mundo al revés.

Y de lo de que la teta es culpable de viciar. Yo creo que si todos los vicios fueran tan sanos, los médicos tendrían que hacer cola en el INEM.

Por desgracia, la teta es tan y tan culpable de todos los males, que podría extenderme mucho más. Pero no, terminaré con el último mal que recuerdo de la teta y que hoy día está muy de moda: La teta, esa culpable del sacrificio de las mamás.

Nada más lejos de la realidad. Sacrificio. ¿Qué es un sacrificio? para mí, un sacrificio, sería perder algo. Algo irreparable. Quitarme de algo que me gustara, hacer de mi vida algo peor.

Se dice que es un sacrificio porque hace que las muejeres seamos las encargadas de estar todo el día con el bebé a cuestas. Que los hombres no pueden colaborar igual.

Y a mi lo que me parece es que los hombres pueden hacer muchísimas cosas por cuidar a sus mujeres e hijos. Pueden ayudarlas para que ambos estén mejor. Pueden sostener a los bebés para que las mamis tengan esos ratitos de respiro que también son necesarios. Pueden hacer tareas en el hogar que resulten un alivio para sus compañeras.

La teta no tiene que ser ningún sacrificio. ¿Acaso no es un sacrificio tener que levantarse a media noche para preparar biberones, esterilizar, cargar con cacharros?eso es mucho más sacrificado ¿no? pero nadie lo cuestiona.

La lactancia tiene que ser algo bonito, algo que no resulte un sacrificio. Pero mientras la humanidad crea que dar pecho es una "elección" y no un derecho-necesidad de madres e hijos. Mientras que no lo entendamos como algo en lo que el resto de la familia (maridos sobretodo) deban colaborar. Mientras que nosotras mismas no nos quitemos esa sensación de culpabilidad de la teta constante que existe en todos los puntos anteriores que os he citado, las cosas no evolucionarán como tienen que evolucionar.

Espero que mi experiencia y mis reflexiones os hagan como a mí, quitar toda esa losa de culpa, que por desgracia la teta tiene encima y darle toda las bondades, inocencia y bienestar que representa la lactancia para nuestros pequeñ@s.

7 comentarios:

LadyA dijo...

Oooooooooooole!!!! que bien explicado....Yo también tengo momentos de flaqueza y me pregunto si realmente mi hija duerme fatal por el hecho de dormir a mi lado, de tomar teta cada dos por tres,....
Por suerte soy muy tozuda y suelo sobreponerme a esos pensamientos estúpidos que se cruzan por mi cabeza....

misteriosa dijo...

Es verdad: Cada vez que hay un problema, nos volvemos a preguntar a ver si la culpable no será la teta. Y además, como tú dices, si diéramos biberón, no le echaríamos a él la culpa de todo. Pero la teta... eso es pecaminoso, por Dios.

Hablando de la cistitis, a Lucía le pasa algo así a veces: De repente lleva unos días nerviosa, incluso insoportable, hasta que al final un buen día se despierta con 39º de fiebre y se descubre el pastel. Ahora que ya lo sabemos, cuando la vemos así, ya pensamos que estará incubando algo. Y es que están mal, y no son como nosotros, que nos aguantamos y ya está. Son niños, jolín, están mal y tratan de exteriorizarlo, pero no saben como, y de alguna forma sale todo.

POr cierto, mis felicitaciones al pediatra, ojalá hubiera más así!!!

besos y que se recupere pronto

Désirée Sanz dijo...

¡¡Me ha encantado lo que has escrito!! Por desgracia, es taaan real. La teta siempre es la culpable de todo para la gente del entorno y siempre encuentran en ella el chivo expiatorio.

Yo he dado el pecho muchos años a mi hija mayor y ya llevo más del doble que tú dándole a la pequeña (ponte a hacer números, jejeje), aunque ahora sólo toma para dormirse (menos cuando cada viernes pide quedarse a dormir en casa de la yaya, a quien adora), pero afortunadamente he logrado hacer frente a todas las críticas, miradas raras y comentarios fuera de lugar...con educación, con una sonrisa, con argumentos sólidos y muuucho sentido común e ironía.

A estas alturas ya no me dicen nada ni se extrañan de que siga dando el pecho. Es más, parte de mi entorno ahora ve y comprueba todos los beneficios a nivel de salud física y emocional y me apoya.

Miriam H. Bravo dijo...

Chicas si escribo todo esto es porque sé que mi sentir es el sentir de muchas de vosotras! y necesitamos decirle al mundo que no pasa nada! que la lactancia materna es sana y hace a nuestros hijos fuertes, seguros e independientes aunque se piense lo contrario!

Necesitamos explicarlo para que la gente tome conciencia... ¿verdad?


BESOTES GRANDES!

Mama mimosa dijo...

Bonito alegato. Me ha encantado la referencia a El Principito. Hay que escuchar más a los niños y menos a los adultos...je je. Un abrazo

sandrina dijo...

Muy bien explicado todo!! Ojalá yo pudiera haber dado el pecho de forma directa y no diferida como le di, ojalá hoy en día se lo pudiese seguir dando... ni caso a los que no lo entiendan, para mi haces muy bien en seguir dandole el pecho a Maria!!! Muchos besos !1

Sara Izquierdo dijo...

Hola guapa, has pensado en especializarte en coaching?? Tienes una capacidad de transmision pasmante, todos tus mensajes calan muchisimo sobre todas nosotras! Y eso no es lo normal. Te dejo el que yo hice por si te da el gusanillo https://www.euroinnova.edu.es/Master-Coaching

Muchos besotes!!!!!!