19 enero 2011

Saliendo del armario


Recuerdo cuando mi hijo  mayor era un bebé de pocos meses y me preguntaban que  "cuando le iba a sacar de mi habitación." La verdad, contestaba sin pensarlo mucho: "... pronto". Por desgracia me dejé influenciar por la sociedad y "solamente" colechamos hasta los dos años y medio aproximadamente. En realidad hoy muchos días ha vuelto a nuestra cama a sus siete años. Por suerte.

Era como si tuviera que ocultar mi manera de criar a mi hijo. Muchas veces me daba cuenta que no me apetecía nada hacer cosas incoherentes con mi pequeño. Como obligarle a comer ciertas cantidades, esperar unas horas determinadas para dar el biberón, dejarle llorar en la cuna, dormir separados, no cogerle, ... por suerte no lo hacía. Eso sí, no osaba contradecir esas afirmaciones... la mayoría de pediatras lo defendían.

En aquella época, vivía dentro del armario. Dentro de una ignorancia que por suerte se llevaron los libros, las mamás que he conocido, las conversaciones y debates, las experiencias, las intuiciones... la confianza que solo nos da la vida y cumplir años.

Mientras repasaba la entrevista que me ha cedido LadyA publicada en el blog LA MAMA VACA en la que el doctor Carlos González nos dice que seguramente hay papás que a escondidas cogen sin cesar a sus hijos, duermen con ellos y siguen sin saberlo una educación con un vínculo y un apego inmenso, les he visualizado como yo estuve en un momento de mi vida: dentro de un armario.

Un armario en el que sin saber muy bien porqué, aún quizás viven muchas mamás y papás. Un armario en el que solamente hay amor, en el que niños son acompañados, amamantados prolongadamente, son aceptados, respetados en su evolución innata, comprendidos y escuchados.



Un armario en el que no hay miedo a reconocer que el sacrificio no es nada comparado al beneficio.

Por eso le doy las gracias a Carlos González , a sus libros y a todo lo que para mí significa este movimiento tan especial de la red de madres y padres que crían con apego a sus hij@s quienes me ayudaron a su momento a "salir de mi armario".


No tengáis miedo de decir que vuestros hij@s duermen con vosotr@s, que les dáis teta a los dos años o que llevan pañal a los tres. No penséis que colechar es algo malo, puesto que al contrario es algo positivo y tenéis todo el derecho del mundo a defender vuestra postura. No dudéis de salir de ese armario. Yo ya lo hice y el blog es una prueba.

Gracias a todos los que me ayudaron a entender que no hay que vivir dentro de ningún armario. Va por vosotr@s.

7 comentarios:

LadyA dijo...

Justamente ayer hablaba con gente de mi trabajo sobre esto....Yo hace tiempo que he salido del armario en cuanto a la crianza de mi hija se refiere...y no tengo problema en decirles que duermo con ella y que le doy teta...Las caras de mis compis eran todo un poema, y eso que son gente joven, de mi edad o menos....

Gracias por compartir la entrevista, la verdad es que ha sido una pasada poder hacer algo así y sin Teta Reina no habría salido todo tan bien!!!!

Miriam H. Bravo dijo...

LadyA lo primerísimo GRACIAS A LA TETA REINA (http://latetareina.blogspot.com/)

por hacer posible el proyecto, un abrazo enoorme!

Y a tí, me encanta que hayas salido del armario ;) solamente así muchos papás y mamás se dejarán llevar por su instinto sin pensar que tienen que dar cuentas a los demás.

Un beso! estás en tu casa! y gracias por dejarme publicar la entrevista, de verdad que está genial.

Miriam.

misteriosa dijo...

Hola: Desde luego que aún hacemos muchas cosas en el armario. Lo de mi amamantamiento prolongado lo sabe poca gente, sólo la familia pq por la calle no le suelo dar. Mis compañeros no lo saben pero también es que no sale este tema, algún día me gustaría que lo vieran y decir "S-O-R-P-R-E-S-A-A-A-A!!!"

Saludos!

Miriam H. Bravo dijo...

MISTERIOSA! si sales nos lo cuentas ehhhhh??? ;) je, ej, je...

Besos!

Miriam

Ileana dijo...

Yo creo que al final, todo este movimiento de crianza natural no es más que eso: una gran salida del armario.

La salida del armario de la maternidad. Creo que un día por aquí mismo comenté que las tetadas públicas son al fin y al cabo algo así como las fiestas del Orgullo Gay: el orgullo maternal.

El "exhibicionismo" hace falta cuando la sociedad es represora. Entonces exhibir es una forma de reivindicar, de ser libre.

Todo lo que escribimos y hacemos es para eso. Hagámoslo también en la calle, en nuestros trabajos, con nuestras familias... sólo así se normalizará lo que tiene que ser normal.

Un abrazo a todas!!!

Ana Cecilia Vera dijo...

HERMOSO, HERMOSO!
Me han dado un alivio.
Gracias por lo que hacen en este blog.
¡Felicidades!
Ana

Miriam dijo...

No sabes lo bien que me sienta que me digan eso ANA, que es un alivio para tí... un fuerte abrazo. Para mi escucharte, también lo es ;)

Besos,

Miriam