08 noviembre 2010

Un campeón y dos visiones sobre las extra-escolares



Tiene casi siete años y lleva semanas contando los días que quedaban para estrenar temporada. Hoy ha regresado a casa sin marcar un gol, cansado y con el ánimo algo tocado después de salir "escarmentados" de un campo ajeno.

Hoy ha disfrutado en el campo, ha compartido balón y pasión con sus compañeros de equipo. Ha aprendido como se despiden los que aman al deporte por encima de los resultados: con un abrazo a los que hoy le ganaron.

Ese campeón del que me siento orgullosa y al que he animado una vez más no es otro que mi niño. Al que me encanta acompañar en su ilusión. Compartir estas tardes de alegrías y de aprendizaje. Sin importarme que haga frío. Sin tener en cuenta que su hermanita de dos años en plena vena exploradora no aguante quieta los partidos. Echando de menos a su papá, que no puede acompañarnos a estos grandes eventos.

Hoy me quedé triste. Mientras caminábamos escuché a dos mamás que se quejaban de que tenían que ir a estos encuentros de fútbol de sus niños. Ni siquiera tenemos que conducir, puesto que se hacen todos en nuestra ciudad. Ellas hablaban de que llevar los niños al partido era un engorro, decían que habían pagado como actividad extra-escolar esto del fútbol y que querían ese tiempo para dedicarlo a otras cosas.


Y me he quedado triste, pensando en si puede haber un tiempo más valioso que el de ver felices a nuestros hijos.

Ellos: altos, bajitos, nerviosos, lanzados, felices, compañeros, magos del balón todos... nos muestran que las cosas a veces se hacen por pura pasión y nos contagian de ese sentimiento de inocencia y honestidad que nosotros perdimos por el camino.

Gracias chicos!

2 comentarios:

Magda Pérez Hervás dijo...

Si las actividades extraescolares tienen varias caras.

La de los niños realizandose en variedad de campos, fuera de los ya marcados por la escolaridad.

La de los madres/padres ofreciendoles esa variedad para que picoteen, exploren, enriquezcan, se abran y amplien horizontes.

la de los Padres/madres que por necesidades tienen que dejar a sus hijos manteniendoles ocupados y bien cuidados.

La de los "aparcaniños" que no saben que hacer con ellos y quien sabe porque quisieron tenerlos.

Felicidades a tu niño y a todos los niños que pueden disfrutar verdaderamente de esas actividades.

Aparte..
Mi segundo esta en futbol desde hace 5 años. A el le encanta y me parecia una actividad muy buena para fomentar el trabajo en equipo, hacer ejercicio, aprender valores, aprender a perder y ganar...
Pero cada vez tngo menos ganas de ir por como vemos a ciertos padres, la competitividad, los pocos valores humanos, las malas formas.
Ya estan federados y nos toca desplazarnos vastante, no me molesta pero si, que nos toque estar toda la mañana fuera para que salga solo dos minutos a juego y le digan que es muy malo. Por favor que son niños y lo uico que desean es jugar. Me parece lamentable. Ya veremos el entrenador de este año.

La Miri dijo...

Magda que triste lo que cuentas. Ayer mismo hablaba sobre ese tema con otros padres. Me gusta el entrenador de mi hijo. Saca a todos los niños a jugar el mismo tiempo. Sin importar que pierdan o ganen.

Yo sin duda disfruto haciendo a mi hijo feliz. Cuando habla de su fútbol, de su equipo se le iluminan los ojos. Con la inocencia que da no haber cumplido los siete años de edad. Que grande es...

Gracias por explicarnos tu experiencia Magda.

Un abrazo,

Miiriam.