19 marzo 2011

El don de la paternidad

Es cierto. Me paso horas y horas hablando sobre maternidad, pero... ¿no creéis que me olvido de una parte sumamente importante sobre este tema? ¿Dónde quedan los padres? ¿Qué es un buen padre? o mucho mejor ¿Qué es un padre?

Un padre es aquel que ama a sus hijos incluso antes de conocer que vienen en camino. Es aquel con quien una vez sabe que hay una vida nueva dentro de la mamá la complementa, la escucha, la acompaña y sobretodo la ama por dos.

Es quien grita a los cuatro vientos su felicidad el día que se olvida de que "tenía una vida" y simplemente comienza una mucha mejor en la que ampliará su corazón (creo que nos olvidamos que el verdadero corazón es un órgano capaz de multiplicarse hasta el infinito sin tener que restar para sumar).

El buen padre será unas orejas y unas manos mientras esa espera -que algunas veces desespera- culmina. Sabrá apreciar que el día del nacimiento de su hij@ es uno de los días más importantes en la vida de la familia y actuará en consecuencia apoyando incondicionalmente, recibiendo a ese ser humano como se merece.

Sabrá que ser padre no es dar biberones, que la mejor leche va en un envase de carne y hueso al que hay que cuidar y mimar. Al que hay que apoyar para que pueda ofrecer lo mejor a ese pequeñ@.

Hará lo posible por buscar su lugar y su vínculo de apego por medio de caricías,de piel,  de abrazos, de mimos insaciables y de mucho, mucho amor al pequeño. Porque cuatro brazos, siempre serán mejor que dos.

Ese padre que recibirá en unos meses el mejor regalo que jamás le haya realizado la vida en forma de dos sílabas: PA-PA y será entonces cuando si algún trabajo anterior fue duro, será compensado millones de veces y así lo sentirá.

Padres que piden permisos en el trabajo para atender a sus hij@s, que no "colaboran" en casa porque no se trata de una colaboración, se trata de su propio "negocio".

Padres que saben las dosis de "apiretal" y si a su hijo le ocurre algo solo con mirarlo.

Padres que sacan tiempo, del tiempo sin luego tener que "casar cuentas" sobre que hicieron o dejaron de hacer.

Padres que no solamente muestran la luna y las estrellas, si no que quieren ir más allá y transmiten como se llama cada una de ellas.

Padres que escuchan, que respetan, que defienden lo justo, que intentan cambiar el mundo con un solo fin: dejar algo mejor para sus pequeños el día de mañana.

Padres que aman, que comparten, que sueñan, que recuerdan su infancia y la utilizan para empatizar con sus hijos.

Padres comprometidos y enamorados de la vida.

Feliz día, papás. Recordad que el mejor regalo llegó el día en el que fuísteis PADRES.

4 comentarios:

Maria dijo...

Que suerte tiene mo hija de tener un PADRE, porque es maravilloso ver cuando los dos vais a una y que para el ser padre es tan importante como para ti ser madre

Inma dijo...

Miriam, lo que has escrito es precioso. Lo que más me ha gustado es cuando explicas el reconocimiento que tienen los papás cuando nuestros hijos dicen su primer PAPÁ, a mí me encanta y se me cae la baba cada vez que mi hijo llama a su padre.
Gracias por tus palabras.

Miriam H. Bravo dijo...

Gracias chicas! es cierto que en el blog la mayor parte del tiempo me centro en mi punto de vista como mamá.

Pero simplemente quiero dejar constancia que como se suele decir al lado de una mamá comprometida, casi siempre hay una persona para hacer fuerza y unión con la que compartir tanto amor e ilusión por sus hij@s.

mama de parrulin dijo...

Recuerdo que cuando era recien nacido mi hijo y lo veía en brazos de su padre se me escapaba una lágrima y le decía siempre la suerte que tenía con su papá.
Papá me dijo que no se lo repitiera tanto, que es mejor creer que eso es lo normal... Aunque ciertamente no lo sea, debería serlo.