16 enero 2010

No soy machista



No soy machista, que no se equivoquen.  Acabo de leer un artículo de el diario el País y me ha puesto algo nerviosa, en especial un párrafo que dice así:

"...Consideran la igualdad como una amenaza, pero no para ellos sino para las relaciones sociales, y lo exacerban en lo más extremo: la violencia de género. El feminismo siempre ha sido ridiculizado y hoy, con nuevas formas, lo vuelve a ser con fuerza. Así, hablan de revancha de género, de feminismo resentido, dogmático o radical, sin más intención que la de volver a "demonizarlo".



Son manifestaciones de ese miedo a la igualdad que los neomachistas tratan de extender de diversas maneras: sacralizan, por ejemplo, la lactancia materna, culpabilizando a las madres que no pueden practicarla; hacen responsables a las mujeres de los problemas de los menores, con la teoría del "nido vacío"; y del aborto ni hablemos, parece que es un capricho de algunas. Ninguno de ellos dice que está en contra de la igualdad sino que, por el contrario, afirman que somos las mujeres las que estamos haciendo una sociedad con graves problemas de convivencia como consecuencia directa de nuestra necesidad de ser libres e iguales. Nunca entendieron que sin igualdad la libertad no existe, y que aquélla o es real o no es igualdad, y la democracia las exige ambas..."

Texto íntegro

Me ha dolido la vista al ver que mezclaban términos como lactancia e insinuar la crianza con apego como algo que defienden ciertos extremistas machistas y no ha dejado más que dolerme, dolerme de corazón porque por desgracia alguna vez oí que a alguna mamá activista de la crianza con amor nos replicaban de esta manera, acusándonos de machistas en algún momento por decir que prefería dar teta y criar a sus hijos que ir a trabajar.

Por favor, no se confundan.  Estoy al lado de todas las feministas del mundo, pienso que el mayor derecho de cualquier mujer es el de decidir su propio futuro, pero que ello nunca tiene que ir por encima del derecho de nuestros propios hijos porque siempre nos quedará la opción de no tenerlos como ya he dicho alguna vez en mi blog. 

El derecho de la mujer feminista se tiene que fundamentar en decidir después de haber vivido su propia vida, con sus estudios y con lo que a ella le de la real gana (con perdón) lo que quiere hacer con su vida, sin que ningún hombre ni sociedad interfiera en este propio derecho, pero sin atentar claro está en los derechos de los demás y muy especialmente en el de los niños que si vienen a este mundo tan injusto es porque nosotras mismas queremos. No olvidemos que las feministas estamos a favor de los métodos anticonceptivos que hoy día están al alcance de cualquier mujer del primer mundo.

Si tengo que hablar de crianza ya sea desde un punto de vista feminista o no, tengo que hablar de tener tiempo con los hijos.  Seamos claros.  Por muy feminista que me considere hay cosas que son así y no se pueden cambiar.  Si la feminista quiere criar bien a sus hijos, tendrá que estar con ellos igual que la que no lo sea. 

Entonces si la feminista quiere trabajar, si la feminista para sacar adelante a su familia necesita aportar su sueldo a la economía familiar, estoy segura que si está decida a criar a sus hijos con apego y amor, hará lo posible por acercarse y estar con ellos la mayor parte del día.  Y si le es imposible, intentará pasar el resto de minutos de su propio tiempo con lo que más quiere que una vez más serán sus propios hijos. 

Cuanta "incontinencia mental" tienen algunos con la lactancia y la crianza con apego.  Me voy a mojar un poco más, el otro día leí que para algunos el trabajo de una madre es un obstáculo para la buena crianza y está claro que en algunos casos, si hay una mamá que tiene que pasar 12 horas fuera de casa, esto sí sea un obstáculo.  Pero en la mayoría de casos, con una buena organización y después claro está de pasar los primeros meses de nuestros hijos sin despegarnos de ellos, yo opino que no debería de ser ningún obstáculo.

Por lo menos no se debería de denominar obstáculo, si no más bien de dificultad porque nos obliga a reestructurarnos, ya que la sociedad es cierto que no está preparada para tener madres trabajadoras, por este motivo tenemos que seguir luchando en temas de conciliación y integrar el teletrabajo como algo habitual en muchos puestos que perfectamente se pueden desempeñar de esta manera.  Sobretodo si ese trabajo va a ayudar a la mujer que tantos años ha luchado por tener un hueco en el ámbito laboral a realizarse y a sentirse mejor con sus propios ingresos.

Pero imagino que los que hablan de impedimentos, no lo hacen más que para denunciar una situación precaria del trabajo donde los padres debemos pasar demasiadas horas fuera de casa o para terminar de una vez con esa ridícula baja maternal de 16 semanas que tanto daño está haciendo en esto de las crianzas.

No me voy a extender más, creo que ya ha quedado clara mi postura ante la mezcla de los conceptos machismo,trabajo de la mujer, lactancia y crianza. 

Os aseguro que soy feminista, estoy del lado de la mujer para decidir su propio futuro, más que nada porque soy una mujer, madre e intento realizarme con mi trabajo que me encanta.  Respeto a la que tiene hijos y a la  que no los tiene. Respeto a las que trabajan y a las que no lo hacen.  Pero ante todo respeto a todos los niños del mundo que tienen que ser criados con amor para así ser de mayores unas personas sanas y felices.  Y este tipo de cuidados los necesitan los hijos de feministas y de no feministas.

Ojalá encontremos el camino de una verdadera conciliación familiar en la vida que destierre muchos conceptos equivocados sobre trabajo y familia. De mientras muchas mujeres intentamos conciliar desde hace muchos años a nuestra manera, y dese mi experiencia os aseguro que merece la pena. Trabajar y cuidar a nuestros hijos, sí es posible.

7 comentarios:

Tita dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Miriam. Mi visión es algo particular en ciertos puntos.

Tener hijos ha de ser una decisión responsable, en todas las direcciones. Ha de ser realista en el tiempo que esto conlleva, y que por experiencia sabemos que es el "trabajo" que más tiempo exige.

No se trata con respeto a la pa/maternidad desde la sociedad. En un plano menos romántico (el económico) estamos poniendo "futuros contribuyentes". La ayuda para criar es mínima, desde las medidas de conciliación (flagrantemente incumplidas en muchos casos) como permisos de pa/maternidad, como ayuda para guarderías (que preferiría no me la dieran, y me permitieran no trabajar fuera de casa 1 ó 2 años)

Mi trabajo es importante para mí, y rindo muy correctamente mis 5 horas. Pero hemos de ser conscientes de que cuando decidimos tener un hijo, éste, al menos durante unos años, es nuestro principal trabajo, y no un bulto (que hay veces sin verdadera necesidad) se va pasando de casa en casa, de guarde en guarde.

El Mundo de Ariadna dijo...

Maravillosa tu reflexión! Gracias

La Miri dijo...

Tita, gracias por tu aportación. Veo que como yo recortaste horas de empleo y sueldo para ganar en horas de cariño y seguro que es la mejor inversión que hiciste en tu vida ¿me equivoco?

Yo desde que estube embarazada por primera vez tenía claro que podía prescindir de muchas cosas... pero que no podía prescindir de lo más grande, el cariño de mi hijo, el criarlo y el atenderle.

Así que siempre he trabajado pensando en ellos, en sus necesidades y en poder pasar el máximo tiempo con mis dos hijos.


Además es indignante la baja que tenemos en España, vergonzoso a más no poder.

Un beso Tita, y cuidaros mucho.

La Miri dijo...

María, gracias guapísima. Aprovecho para mostrar mi admiración por ese proyecto "A volar" que estáis llevando a cabo.

La idea es fantástica! Ojalá no viviera en la otra punta del País... je, je...

Un abrazo y seguimos vuestros pasos!

Ileana dijo...

Calificar a quienes defendemos la lactancia materna de "NEOMACHISTAS" es una aberración y una ignorancia.

NO vi este artículo en El País, porque es para escribir una carta al director.

Pensar que el feminismo es el feminismo de la "igualdad", y que esa igualdad consiste en renunciar a nuestra capacidad de gestar, parir y amamantar, es un GRAN DISPARATE.

Como he explicado en muchos de mis posts, la igualdad no consiste en que las mujeres tengamos que renunciar a algo que solo podemos hacer nosotras: GESTAR, PARIR Y AMAMANTAR, y muchos menos en detrimento de nuestras criaturas.

La verdadera igualdad se alcanzará cuando cambie el sistema laboral, y las mujeres, libres y conscientes, además de trabajar y ocupar puestos de responsabilidad, podamos gestar sin estrés, parir con libertad, y amamantar con placer.

Me temo que a los verdaderos machistas les gusta más esa teoría de la igualdad, que la nuestra, y por eso la defienden tanto.

Ileana dijo...

Ya he dado yo también la contrapartida a Amparo Rubiales en mi blog.

Gracias por la inspiración!!!

Un abrazo!!!

misteriosa dijo...

Ileana, permíteme un comentario sobre el tuyo: También se ayudará a conseguir la verdadera igualdad cuando un hombre se implique del todo en la paternidad: Esto implica algo más que llevar una foto en la cartera. Ahora ya tienen 15 días libres. Pero cuando el niño se ponga enfermo y empiecen a faltar hombres al trabajo, al empresario le dará el mismo miedo contratar hombres y mujeres. Lo que has dicho de las mujeres está muy bien, pero si se trata de conseguir "igualdad", no podemos conseguirla sólo nosotras, sino no es igualdad.