08 febrero 2011

Las diez cosas más importantes que aprendí de mis hijos



Con una iniciativa así de maravillosa, una no puede dejar de buscar tiempo para unirse a ella. Así que como propone nuestra maravillosa Louma de Amor Maternal una vez más (por cierto hoy es su cumple... Felicidades!) voy a explicaros las diez cosas más importantes que aprendí con las dos estrellas más mágicas de mi universo: mis dos hij@s.
Las diez cosas más importantes que aprendí de mis pequeños.

* Aprendí a dejar de ser "Yo", a creer que el universo se centraba en mi ombligo, en mi bienestar, en mis deseos, para comprender que en la vida el camino más fácil a la felicidad es el que trata de hacer feliz a los demás, en especial a vosotros.

* Aprendí a querer aprovechar cada segundo del día, a sacar el máximo jugo a la vida, sin importarme tanto las horas que duermo, porque aunque durmiendo podemos soñar, despiertos podemos cumplir los sueños.
* Aprendí a recuperar un trozo de mi infancia. Pero no aquella infancia frustrada, en la que nos faltaron sueños por cumplir. Vosotros no estáis aquí para cumplir mis deseos. Aprendí a recuperar la infancia más feliz de mi niñez, para compartirla con vosotros e intentar que la viváis igual que lo hice yo.

* Aprendí a ser mucho más paciente. La verdad es que aunque aún me falta muchísimo recorrido, no hay día que no me sorprenda de mí misma. Estoy orgullosa de mis avances, y todo gracias a vosotros.


* Aprendí a luchar por lo que de verdad quiero en la vida. A levantarme cuando me caigo y a seguir siempre hacia adelante a pesar de las adversidades. Así lo hacéis vosotros y así lo quiero hacer yo.


* Aprendí a ver el mar mucho más azul, el campo mucho más fresco, las nubes mucho más esponjosas y un mundo mucho mejor.


* Aprendí a apreciar mucho más la vida. A querer estar mejor conmigo misma, para así ser mejor para vosotros.


* Aprendí a desear saber más sobre todas las cosas, para poder así transmitiros todo aquello que merece la pena.


* Aprendí a ser una mujer mucho más completa. A sentirme más femenina que nunca. A sentir el verdadero poder de lo que somos nosotras, esas fantásticas mujeres. En eso ha tenido mucho que ver vuestra forma de nacer y vuestra crianza. Gracias por darme la oportunidad de ser madre, de equivocarme y de rectificar.


* Aprendí a vivir en una continua felicidad. Mi vida es como la de cualquiera. Con días buenos y menos buenos, pero siempre tengo dos pilares que curan esas pequeñas heridas de alma, tornando en un sentimiento tan positivo y especial esos pequeños desmanes que hacen de todo lo que me rodea algo que merece la pena vivir.

Mis hijos, mis maestros de vida. Lo sóis todo para mi. y me habéis cambiado completamente. Creo que aunque nunca seré como vosotros, estar a vuestro lado, me hace una persona mejor. Gracias.



2 comentarios:

Maria dijo...

Que bonito!!! Ufff a ver hoy me da tiempo, llevo quiendolo hacer varios días. Muchas gracias por compartirlo!! Un besazo

Miriam H. Bravo dijo...

Espero tu post!

Besos!

Miriam