24 agosto 2009

Mi libertad, es ser madre.



Desde que empecé a formalizar con mi novio por aquel entonces... hace ya algunos años, mis amigos, insistían en que estaba loca de remate, porque estaba "perdiendo mi libertad". Yo solía contestar: - mi libertad, es simplemente, elegir a alguien con quien compartir mi vida.

Tan libre me sentí, que con 22 años decidí casarme. Recuerdo que a mi marido, no dejaban de lloverle frases del estilo: "Aún estás a tiempo... no lo hagas" aunque sirvieron de poco.

Cuando con 24 años, decidimos dar el paso y ser padres, volvió la avalancha de comentario: - Los hijos atan mucho y eso te hace perder la libertad.

Adiós libertad!! estáis locos! con 24 añitos y buscándose responsabilidades! la vida está para disfrutarla y tener hijos tan jóvenes no puede ser bueno para nadie!

Escribo todo esto, porque me gustaría explicar mi visión sobre lo que yo entiendo por mi libertad.

Mi libertad, en la vida, no es poder salir de fin de semana romántico o de marcha los fines de semana. No significa tener un trabajo en el que gane 3.000 euros. No es el poder ir al gimnasio o a la peluquería. Nunca será el llevar ropa de marca o ir a la más última moda.

Toda mi libertad, reside en poder haber elegido formar una familia como la que tengo. Una familia en la que mi libertad más grande ha sido poder tener dos hijos maravillosos a los que quiero más que a nada en este mundo. El poder estar con ellos cada día, verles crecer y intentar hacerles felices como buenamente puedo.

Mi libertad se pierde cuando por culpa de este sistema, tengo que dejar a mi hija en una guardería de 9 a 5 de la tarde, porque tengo que ir a trabajar. Mi libertad se va al garete cuando se vulneran los derechos de los niños y ellos sufren. Mi libertad se disipa, cuando veo a padres que se lamentan de lo que les fastidian sus propios hijos, porque por culpa de ellos no pueden dedicar tiempo suficiente a sus hobbies e incluso son los causantes de que hayan fracasado en el mundo laboral.

Pensareis que esto último no vulnera mi libertad pero no es así. Es muy triste para alguien que adora a los niños, escuchar en el parque a padres y madres decir delante de los propios niños todas estas lindezas. A veces he tenido que contestar, lo más educadamente que he podido, que porqué tuvieron hijos... y replicaron que por otra parte están contentos o que sus parejas se lo propusieron. Y lo más increíble es que no se conformaron con tener uno, si no que repitieron su particular "tortura" para tener la codiciada parejita.

Y yo doy las gracias a la vida. Porque cada vez que me acerco a mis niños soy más libre. Ellos me hacen libre de pensamiento, de corazón y de esperanza. Y es cierto, que las empalmadas nocturnas se deben desgraciadamente a alguna fiebre de procedencia viral y no a fiestas desenfrenadas. Y es cierto que si me escapo a cenar, tengo que regresar enseguida por mi hijita que aún tetea me necesita. Y es verdad, que algunas minucias poco importantes no se pueden realizar.

Pero soy tan libre... Que a diario, me viene un aliento divino donde me pellizco imaginariamente para confirmar que mis hijos son reales, que existen y que me dan toda la libertad que busqué, y gracias a la vida, puedo disfrutar.

12 comentarios:

Ileana dijo...

Qué madurez, Miriam, en tus palabras.

Yo con 24 añitos, era de las que ni me planteaba tener hijos... primero había que tener trabajo estable, casa, coche, viajar, realización profesional...

Cuando quise tenerlos, me topé con los problemas de fertilidad, y casi los cuarenta sin realización profesional ni leches...

Cuando estudiábamos en la universidad, y soñábamos con grandes futuros profesionales, nadie nos dijo que el mercado laboral iba a ser una gran mierda, y que, al revés, la mayor felicidad de nuestras vidas nos iba a llegar de lo que habían hecho toda la vida nuestras abuelas y bisabuelas: parir, amamantar, criar.

O se apoya la libertad de mujeres como tú, o la sociedad está perdida.

Precioso post. Un abrazo muy fuerte!!!

Miriam H. B. dijo...

Muchas gracias a ti por tus palabras.

No en todas las mujeres aparecen los instintos maternales al mismo tiempo. Pero eso no significa el que no se vivan con la misma intensidad. Conozco a mamis de todas las edades que sienten todo esto que explico, que viven la libertad igual que lo hago yo.

Cuando deseamos con todas nuestras fuerzas a nuestros hijos y los amamos y respetamos como son, la felicidad nos llena y no queremos que nada cambie. Simplemente somos dichosas. Congelaríamos cada momento para recrearnos en él.

Besos¨!

Mami pensando dijo...

Coincido en todo con Ileana, me encantó lo que has escrito.

La libertad reside en poder elegir, simplemente eso. Aquellos que no son capaces de tomar una elección que comprometa sus vidas estan esclavizados por un individualismo para mi un tanto triste.

Mi hija llegó en el mejor momento para mi, y yo no he renunciado a nada por ella. Mi vida cambió y sí me apetece tomarme una copa con los amigos, pero me apetece muchiiiiisimo más quedarme en casa y ver como se duerme en mis brazos.

Miriam H. B. dijo...

Mami pensando gracias por tu aportación, veo que somos unas afortunadas por haber elegido nuestra propia libertad y eso es lo importante.

Un abrazo.

Ileana dijo...

Es que sospecho que la sociedad machista, a lo largo de dos mil años, nos engañó.

Nos obligó a las mujeres a mirarnos con los ojos del hombre. Y a creer que "lo mejor" para todos era lo mejor que podía obtener un hombre: poder, dinero, altos cargos, ascenso social...

¿Y si resultara que lo mejor, lo verdaderamente "mejor", lo que más felicidad y realización reporta, el verdadero poder, residiera en la capacidad de parir, amamantar y criar???

¿Si resultara que el verdadero feminismo no estuviera en hacernos "iguales" a los hombres, sino en aprender a reconocer que lo verdaderamente valioso, lo mágico, el gran milagro de la vida, es lo que podemos hacer con nuestros vientres y nuestros pechos?

¿Si resultara que el verdadero cambio social estará en aprender a valorar la crianza y la maternidad como actos socialmente respetables, y como parte fundamental de la libertad de la mujer?

¿Si las mujeres libres y conscientes, fuera de la dominación masculina, conocedoras de nuestro propio cuerpo, de nuestra sexualidad, del mundo emocional... acabásemos descubriendo que eso es lo verdaderamente valioso?

Ahí está la gran revolución feminista, creo.

Miriam H. B. dijo...

Illeana, gracias por compartir todos estos pensamientos tan profundos que tanta verdad encierran.

Si hay algo que tengo claro, hoy más que nunca, que no hay nada que me realice más y me haga más grande, que mis dos hijos.

Besos!

Eloisa dijo...

Os he leído y me parece estupenda vuestra dedicación a los hijos, es maravilloso vivir estos momentos que estáis viviendo, pero recordad que vuestros hijos se harán mayores y harán su vida y no es bueno que vosotras sólo viváis por y para ellos porque entonces podéis sentir que vuestra vida deja de tener sentido.
Creedme es duro sentir eso únicamente porque habeis sacrificado toda vuestra vida por ellos, aunque haya sido porque vosotras así lo habeis querido.
No quiero decir que no disfrutéis de vuestros hijos pero si no tenéis otra cosa por la que vivir podeis pasarlo mal después.
Perdonar si os entendí mal pero es la sensación que se me ha venido a la cabeza al leeros.

Miriam H. B. dijo...

Eloisa, por tus palabras, parece que has pasado por la experiencia y nos hablas desde ella. Te agradezco que lo expliques para que podamos reflexionar.

Es cierto que si Dios quiere mis hijos, nuestros hijos, crecerán. Fijaté, ayer mismo mi pequeña cumplió su primer añito. Y a mi nene mayor con casi 6. Si hay algo de cierto es que EL TIEMPO VUELA.

El primer,segundo, tercer añito... y todos los demás de nuestros pequeños, SOLO OCURRIRÁ UNA VEZ EN LA VIDA... lo demás puede esperar. Yo no digo renunciar, creo que hablar de renunciar es aventurarse a tener que tragarnos nuestras palabras en un futuro, porque el ser humano cambia constantemente.

Si hay algo que me hace FELIZ en la vida es estar con mis hijos. No puedo luchar contra eso. Es un REGALO para mi. Yo lo he decidido he podido realizarlo.

En realidad, en breve, voy a dejar a mi pequeña en la guarde, por circunstancias laborales y eso si que me hace sentirme infeliz y me aleja de mi propia libertad y decisión. Pero a veces no podemos ser tan libres como queremos.

Gracias por intervenir. Un saludo.

dhb dijo...

Efectivamente, los chicos crecerán y los problemas se agrandarán, cierto, pero si crecen en un hogar en armonía, esos presuntos problemas que lleguen serán mitigados gracias a la familia.

Salud.

BEATRIZ dijo...

Me encanta esta reflexión Miriam, si me das permiso la voy a guardar¡ Me acabo de encontrar una mami de un bebé de cuatro meses y de un niño de dos años que ha venido al trabajo de visita y que me acaba de decir que su vida terminó con sus niños, que le falta algo, antes era yo y mis circunstacias me dice, ahora ya no¡ cómo puede decir eso delante de esas cositas tan bonitas como son sus niños¡¡¡

Miriam H. B. dijo...

BEATRIZ, por supuesto puedes guardar mi reflexión y ojalá ayudara a alguna mami a ver un poquito más allá de todo el cansancio y stress que acumulamos muchas veces, como seres humanos que somos.

Una de las claves de ser mamis, es darnos cuenta que el tiempo pasa volando. Que nuestros hijos, gracias a Dios se hacen mayores muy rápido y estos años maravillosos son para vivir muchas experiencias preciosas que nos llenarán de alegría y amor.

DHB, si algo es cierto es que con los hijos las preocupaciones son constantes desde el mismo momento en que sabemos que vienen de camino.
Pero el premio que nos llevamos es tan grande, que sin lugar a dudas, merece la pena.

Abrenoite dijo...

Me ha encantado guapa... Gracias por compartir algo tan precioso.